
"Nunca pasa el último tren, si así fuera no existiría la reencarnación."
Alena Persaldi |
Encuentro Astral y Real
El siguiente relato me ocurrió en el mes de noviembre de 2009........
Me encontraba caminando por el Jardín Botánico y escuché que alguien me llamaba, me di vuelta y lo veo parado ahí, Omar , (el turco le decíamos) mi sorpresa fue muy grande y lo abracé con muchísimo afecto, porque formó parte de mi adolescencia y juventud, con él y todo el grupo de aquellos amigos nos juntábamos en la casa de alguien a cenar, escuchar música, íbamos todos juntos al cine, al teatro, y el turco siempre estaba, en las buenas y en las malas, lo queríamos mucho y le gastábamos bromas porque era rubio y de ojos claros, y nunca entendimos muy bien esa ascendencia turca, que sinceramente no se manifestaba en su forma física. Fue él quien se hizo cargo de mí una noche que quise correr una "rama" que molestaba en medio de la vereda con mi pie, y cuando le pegué con todas mis fuerzas, resultó ser un fierro , por lo cual no pude seguir caminando y mucho menos llegar a destino y ahí estaba el turco, llevándome a casa y buscando hielo en la heladera para ayudar a que la hinchazón no fuera tanta. Recordé todo eso en cuanto lo vi y me preguntó "Qué andás haciendo por acá?" "Nada, vine a ver un poco de verde, y vos?" "Estoy con unos amigos respondió, también vinimos a sacarnos un poco el stress, -giró la cabeza- y agregó, pero ahora los perdí de vista, querés que tomemos un café?" "No turco, no puedo, tengo que volver a mi casa, se me está haciendo tarde" "Bueno" me dijo, estiró su brazo, me tomó de la mano y me acompañó hasta la salida del Botánico, nos despedimos con un "Nos vemos pronto".
Dicho esto me desperté, y sinceramente sentí pena que sólo hubiese sido un sueño, pero lo que más me sorprendió es haberlo soñado, porque hacía muchos años que no lo veía, ni sabía nada de él.
Miré la hora y comencé a organizar mi día laboral, Buenos Aires, ese día se presentaba complicado, (cortes, marchas, y encima lluvia) tenía que salir y pensé, "en auto no se puede ir, el colectivo se desvía y no llega nunca, los subtes van repletos, " entonces tomé mi paraguas, y a caminar, desde mi casa estoy a pocas cuadras de la Av.de Mayo, y con toda la mejor energía, decidí llegar caminando.
Ya estaba sobre la avenida cuando la lluvia se volvió torrencial, atiné entonces a entrar a un bar y me senté en una pequeña mesa al lado de la vidriera, compré un diario, pedí un café, y comencé a leer, como a los diez minutos, alguien golpea el vidrio, levanto la vista y quien era? Omar! sí! el turco!, no sé exactamente cuál fue la expresión de mi cara, pero si se que, me levanté, volví a sentarme, mientras gesticulaba y le pedía que viniera, cosa que hizo muy sonriente, nos abrazamos, y me puse a llorar "Epa! dijo él, por qué llorás Alena? "Lloro de emoción porque anoche soñé con vos" "Conmigo?" preguntó sorprendido, y le conté lo que me había pasado, cuestión fue, que se sentó frente a mí , pidió otro café, y comenzamos a contarnos que había ocurrido en nuestras vidas a través de los años, cuando quisimos acordar el tiempo se había disparado y cada uno tenía que continuar con lo que había ido a hacer, según él, realizaba ese recorrido todos los días, pero con la diferencia que caminaba por la calle Rivadavia, pero esta vez, (y no sabía por qué) había decidido caminar por Av. de Mayo, -casualidad? o causalidad?, una vez que la lluvia mermó, intercambiamos teléfonos y mail, me tomó de la mano, fuimos hacia la puerta del café, nos volvimos a abrazar y se despidió con un "nos vemos pronto", el detalle es que esa última parte del sueño no se la había contado.
Como siempre, cuando me ocurren estas cosas, pienso y pienso, pero en realidad no me sorprendió, y sé perfectamente que lo ocurrido no fue casualidad, y que a pesar de no haberlo concientizado ninguno de los dos, el hecho es que en ese "encuentro astral" que tuvimos la noche anterior, seguramente nuestros espíritus combinaron, lugar, día y hora para encontrarnos en este plano físico, en aquel café, aquella lluviosa mañana de Buenos Aires..........................
Alena  |